lunes, 13 de febrero de 2012

Guardiola a 10: Licencia para increpar

Hay que ver lo bien que le queda el traje de Hugo Boss al entrenador del Barcelona. Todo sea dicho, tiene una percha estupenda y a pesar de la edad y de estar retirado hace años conserva un figura finísima. Se ve que cuida mucho su imagen y  tiene buenos asesores. Si serán buenos sus “asesores” de imagen que tras su última derrota en Pamplona consiguieron que nadie echará de menos que ni un solo periodista fuera capaz de hacerle la pregunta que cualquier profesional honrado debía haberle formulado. Solo faltaron los aplausos en rueda de prensa como ya había habido en otras ocasiones.

Pep mandando por ahí al cuarto árbitro
Además de un currículum repleto de títulos de Champions, Ligas y Copas del Rey, Pep también tiene un historial de "incidentes" en el banquillo que ya podría firmar el mismísimo Lute si entrenara equipos fútbol. Conviene recordarlo todo para que la gente sepa quién es en realidad: Un grandísimo técnico con un palmarés envidiable y un sinverguenza en la banda que se dedica a quejarse de los árbitros, insultar y menospreciar a los rivales, y a encararse con los técnicos del contrario. Todo con la asquerosa complicidad de la prensa catalana que oculta y disimula todos estos horribles actos antideportivos. Empecemos a enumerar.

Nada más y nada menos que 3 expulsiones entrenando el filial incluyendo una por llamar “sinverguenza” al colegiado del encuentro. Bueno, la Segunda B es complicada y el nivel arbitral escaso, podría entenderse que hubiera perdido los papeles alguna vez, ahora bien, incluso ganando y en la élite, Pep tiene una vena de Boixo Nois muy marcada que los periodistas catalanes se esfuerzan en maquillar, no por su rapado cogote que luce elegantemente, sino por sus burdas increpaciones desde el banquillo. Ahí está el ejemplo del día del Copenaghe, en el que no tuvo más feliz idea que encararse con el técnico rival, que padecía del corazón, y tras decirle de todo menos guapo, mandarlo callar como si fuera un apestado para después correr a esconderse tras Busquets. Pero no solo Guardiola falta al respeto y humilla a la gente en Europa, también lo hace en España. Ahí está la bronca que tuvo con Garrido, con quien se encaró no sin antes pasarse 30 minutos diciéndole de todo y quejándose de la actitud de su rival que según él, perdía tiempo. Ojo, que no acaba ahñi la cosa: El Boixo nois Guardiola ya había sido sancionado por acusar, nada más y nada menos, que de mentir a un colegiado en la redacción de un acta. Acusaciones éstas que además de ser falsas fueron motivo de que la federación le sancionase porque hasta ahí podíamos llegar.

Busquets separando a Guardiola y al técnico del Copenhage
Esto cuando ganaba, porque cuando el señorito Guardiola pierde es capaz de cosas tan lamentables como las que hizo en Pamplona y por la que ni un solo periodista fue capaz de preguntarle en la rueda de prensa. Tras comprobar en un monitor que el colegiado había acertado al anularle un gol a su equipo, se dedicó a perseguir al asistente, acosarlo, insultarlo y encima pretender engañarlo diciéndole que se había equivocado en el fuera de juego haciéndole gestos con las manos. Todo ello mintiendo más que Judas ya que había comprobado en la televisión que el gol estaba bien anulado. A pesar de todo su reacción puede entenderse, su equipo se quedaba a 10 puntos en Liga y perdía casi oficialmente el título en febrero. Otro récord para su palmarés.

Para que nadie se equivoque contémoslo todo, lo bueno y lo malo, porque es lo justo y además, es la verdad. Guardiola ha cosechado muchos éxitos y demostrado su valía con grandes logros deportivos, pero también a expensas de unos antecedentes “extradeportivos” que dan vergüenza ajena. Ya sabemos que la prensa catalana ha concedido a Guardiola licencia para increpar a todo el mundo y comportarse como un mamarracho sin el más mínimo reproche o pregunta, pero aún quedamos gente con ganas de mostrar a los mitos del deporte sin maquillaje ni oropel aunque en el proceso pierdan glamour y encanto.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Milagro en La Catedral


Hay gente que se pasa la vida rezándole a Dios, la Virgen y todos los santos. Hay gente que todos los domingos a las 12  está puntual en misa esperando a que el cura transforme el vino en la sangre de Cristo. Yo hace tiempo que me cansé de esperar  milagros  o como decía aquel genio del cine: “De esperar a que Dios me hiciera una señal en forma de ingreso en mi cuenta corriente”. 8 años en los Escolapios, 5 en la Universidad Pontificia, toda la vida esperando una señal de Dios y al final lo único que puedo decir es que lo más parecido a un milagro que he visto en mi vida ocurrió ayer en Bilbao, en La Catedral: Athletic 6 , Mirandés 2.

La semifinal de Copa de ayer en San Mamés fue una lucha entre románticos y modestos. Unos con un equipo de 11 chicos de la tierra, ¡qué locura en estos tiempos de pasaportes y fichajes internacionales!,  los otros con una alineación de currantes, bancarios, jardineros y repartidores (¡en estos tiempos de paro y desempleo!) que en sus ratos libres le pegan al balón. En la grada 54.000 gargantas rugiendo por meter al Athletic en una final y un puñado de burgaleses encomendándose a Pablo Infante. Con un escenario así y unos personajes como esos lo de menos es como acabaran los 90 minutos . El milagro ya se había producido desde mucho antes de que el árbitro pitara el final porque el camino para que ambos llegasen hasta ahí había sido una verdadera odisea. ¿Qué importa el resultado?.  

Sobra explicar como los grandes del fútbol “arreglan” los sorteos con leyes impuestas por las televisiones para no enfrentarse entre sí, o como cambian las bases de los torneos para que la Copa, un título que siempre ha sido el del K.O, se juegue a doble partido y así evitar que los equipos modestos puedan prosperar o dar la sorpresa. Incluso en la religión del fútbol el dinero tiene mucho que decir, aunque ahí está la gracia, porque una banda de bancarios y jardineros puede enmendarle la plana al Dios dinero a base de goles y patadas y acabar plantándose a las puertas del cielo de una final con San Mamés de testigo. Que un equipo como el Mirandés elimine a 3 equipos de Primera División (Racing de Santander, Villarreal, Espanyol) y le haga tres goles a un histórico Athletic es algo que solo pasa en el fútbol, que solo permite la Copa, y perdóneme la herejía, pero lo más parecido a un milagro que ha visto el que escribe.



Dice la Wikipedia que Miranda de Ebro tiene 38.930 habitantes. Quizás pocos lo hayan pensado pero si Jesús multiplicó los panes y los paces para dar de comer a los hambrientos y fue un milagro, no sé como habría que calificar entonces que una modesta ciudad de Burgos haya dado un equipo como el Mirandés, que regala ilusiones y buenos ratos a todo un país como España, hábido de buenas noticias y éxitos de gente trabajadora como Pablo Infante o Carlos Pouso, alias “Barrigo Sacchi”.


                                        Edgar Corral



                                                                                                                               
                              ¡GRACIAS MIRANDÉS Y ENHORABUENA AL ATHLETIC!.



jueves, 18 de agosto de 2011

Once hombres sin piedad


Un momento de la tangana al final del partido que acabó 3-2
Se echaba de menos el fútbol de alta competición y la Supercopa ha colmado con creces las expectativas de todos los aficionados. Se agradece que entre tanta pachanga veraniega y tour del milenio haya dos equipos que pongan todo su corazón y espíritu sobre el césped.  Había cierto morbo por ver a los fichajes de relumbrón como Cesc, el recuperado canterano de los 45 millones, jugar sus primeros minutos con la camiseta del Barcelona o  a Coentrao jugando en su posición de lateral izquierdo blanco. Sin embargo más allá de las burbujas de los fichajes, había expectación por ver cómo estaban Madrid y Barça y qué propuestas futbolísticas iban a plantear durante la temporada. En ambos equipos hubo sorpresas y veremos como se desarrollan los acontecimientos durante este año. 

En el caso del Real Madrid parece ser que Mourinho renunció definitivamente al trivote infernal que amordazó a su equipo el año pasado para dar paso a un 4-3-3 en el que la presión al rival y la velocidad en ataque son sus señas de identidad. Mejor para el Madrid y para el fútbol en general y como prueba un botón: los blancos jugaron mejor que el Barcelona, tiraron más a puerta, tuvieron más posesión del balón que los blaugranas en la ida, y en honor a la verdad merecieron ganar la Supercopa por méritos propios. Por momentos consiguieron no sólo quitar el balón al conjunto azulgrana, lo que ya de por sí tiene miga, sino arrinconarlo en su área y hacerlo defender como si un equipo pequeño y vulgar se tratara. Ver defender con 8 jugadores colgados del larguero a los azulgrana es algo que parecía ya olvidado hasta ayer y es que por juego y entrega los blancos merecieron más. Sin embargo, lo que se merece y lo que se consigue son cosas muy diferentes en el deporte rey.


Hipotética estrella de Busquets en el paseo de la fama 
Por su parte el Barcelona planteó un partido casi idéntico al de la ida pero con una alineación de presuntos titulares. Misma idea futbolística pero con inquietantes variantes tácticas, porque si bien es cierto que el trato al balón y el elaborado juego de pases en el centro campo son premisas inamovibles para los de Guardiola, no menos cierto es que en esta Supercopa no consiguieron desarrollar su fútbol. Dicen los expertos que se debió a la presión del Madrid y porque los blaugranas están muy por debajo físicamente y en preparación esta pretemporada. Sea como fuere ayer no demostraron ser el equipo que aburría al rival con su posesión de balón. La táctica del equipo consistió en defender al bulto y por acumulación  para luego tirar balones largos o dar la pelota a Messi  y salir rápido a la contra. Con todo, los culés consiguieron hacer de la necesidad virtud y exhibieron otra cualidad desconocida hasta ahora: una pegada fulminante y hasta artística que ya quedó patente en el Bernabéu, y un diez argentino muy por encima del resto de jugadores mortales que nada tiene que ver con el de la albiceleste. El año pasado se les acusó de falta de pegada y de necesitar muchas ocasiones para marcar. No parece que este curso vaya a ser ese el problema. Tres llegadas tres goles, igual que en la ida dos tiros supusieron dos tantos. Los de Pep demostraron que esta temporada serán once hombres sin piedad  de cara a puerta.


Villar en el campo entregando el trofeo a su equipo del alma
El Barça olvidó el juego bonito y estético de otras campañas y se pasó al resultadismo. Queda la duda de si fue por mérito del Madrid o por defecto blaugrana y si fue flor de un día o será una consigna duradera. En cualquier caso si a todo lo anterior se le suman las dotes interpretativas para fingir y engañar a colegiados y rivales de jugadores como Alves, Pedro o Busquets, la patadas por detrás y al tobillo que ayer repartió en labores defensivas un desconocido Iniesta y las ayudas arbitrales que el régimen del Villarato siempre les brinda, creo que sin temor a equivocarnos podemos decir que tenemos todos lo mimbres para un equipo nuevamente campeón. Ya tienen la Supercopa y el límite será el cielo.

Después de ver esta declaración de intenciones de estos dos equipos es obvio que la Liga española tiene espectáculo y pasión garantizados por muchos años y no me refiero al tal "Pito” Vilanova repartiendo collejas por los banquillos, a Villa regalando ganchos al mentón a Ozil o a Mourinho metiendo el dedo en el ojo del rival y no precisamente de forma figurada. Me refiero a dos equipos como el Madrid y el Barcelona que lo tienen todo para alzarse con los títulos que se propongan. Al final y como en la película: "Solo pueda quedar uno" y serán pequeños o grandes detalles los que decidan. Me muero de ganas por verlo, por eso ojalá no permitan los dioses que la huelga de la AFE en las dos primeras jornadas vaya a más. El espectáculo debe continuar.



Highlights Barcelona - Real Madrid Supercopa 2011



domingo, 14 de agosto de 2011

Tengo derecho a mi fiesta


Un verano más arranca la temporada de fútbol en España y lo hace de la mejor manera posible, con el duelo de los duelos, con el partido de la rivalidad por excelencia, con el que no deja indiferente a nadie y es capaz de sentar juntos, que no revueltos, a 14 millones de españoles frente al televisor: el Real Madrid Fútbol Club Barcelona con la Supercopa de España en juego.

"Pecho frío" Messi regresa tras fracasar con Argentina
Mentiría si dijese que no hay ganas ya de que eche a rodar el balón y el espectáculo comience de nuevo. Soy un enfermo del balón y no quiero curarme. Cuando llega el domingo y mi equipo no está en el campo me invade un desasosiego que ni el sol de agosto ni las vacaciones consiguen mitigar. Es verdad que en realidad el fútbol no baja la persiana ni en verano porque hasta en julio se juegan los torneos internacionales y juveniles, pero ni siquiera los éxitos de la rojita y los chavales de las inferiores pueden llenar el vacío que dejan los mayores y el fútbol de Primera, con sus rivalidades, pasiones y disputas de honor a muerte. Porque solo el fútbol de verdad, con la Liga por bandera, consigue despertar la ilusión y la euforia que activa los mecanismos de esta droga tan irracional, cara y adictiva que es el fútbol y que siempre sabes cómo empieza pero nunca cómo termina. ¡Y por Dios que quiero saber cómo termina este año! Definitivamente estoy enganchando a este espectáculo.


Soy un adicto a las emociones irracionales que despierta el balompié. Yo confieso: lo necesito. Lo necesito desesperadamente. Necesito poner la televisión o encender la radio y oír lo que hace mi equipo en el campo. Quiero sufrir con ellos hasta el último minuto las malas decisiones de los árbitros. Quiero sentir la presión de los rivales cuando juguemos fuera de casa. Quiero tener que mantener la compostura con dignidad cada vez que nos marquen un gol mientras mi orgullo herido me muerde el alma por dentro. Quiero padecer la angustia de esperar desesperadamente el pitido final  del colegiado cuando la sombra de la derrota planeé sobre nosotros. Quiero estallar de júbilo, saltar eufórico y descontrolado en el bar o el salón de mi casa abrazando a amigos y desconocidos con cada gol que consigamos. ¿Debería avergonzarme por ésto? Bueno, sé que no soy el único con estas preocupaciones porque cada domingo, puntuales a la cita, más y más enfermos como yo nos reunimos para ver juntos los partidos y cada año son más las personas que celebran los éxitos de la Selección en las fuentes y las plazas públicas. Ya saben el dicho: “mal de muchos, consuelo de tontos”. Ese es mi consuelo.

Vuelve la ilusión al Málaga, ¡ojalá dure para siempre!
Jamás me eché a temblar cuando me hablaron de la prima de riesgo los señores del banco. Nunca perdí el sueño cuando anunciaron que mi generación se jubilaría a los 67. He padecido 7 años de socialismo y zapaterismo sin acudir a una sola huelga. Hay quien dice que tengo el alma seca como los campos de trigo en verano porque con la que está “cayendo”  lo único que me importa es que los futbolistas no hagan huelga y haya fiesta cada domingo. Los expertos de la tele dicen que soy un joven producto del fracaso del sistema educativo español, que estoy falto de valores morales y que no asumo mis responsabilidades como ciudadano. ¡Desaprensivos! ¿No ven que solo estoy enfermo? Que ruede el balón y el fin del mundo llegue, ¡pero con el Málaga en Champions y el Madrid levantando la Copa del Rey!.

sábado, 25 de junio de 2011

Fuga de campeones

Cuando estaba en la Facultad de Comunicación solíamos decir que el verano no empezaba hasta que acabábamos los exámenes y la selección se iba a casa en cuartos. Puede que sea por el cambio climático pero últimamente el verano tarda más en llegar, no tanto por el agobiante calor, sino porque hasta “La Rojita” no deja de levantar trofeos. El último, el Europeo sub'21 que se celebraba en Dinamarca.

Trofeo de Campeón del Europeo, sub21
No es ninguna novedad que los “pequeños” nos den alegrías. Si hacemos memoria son los que más éxitos nos han brindado en los últimos años. Ahí está la medalla de oro olímpica en Barcelona 92 con aquel postrero gol de Kiko, o el Mundial de Nigeria que los Xavi, Casillas o Marchena se trajeron a casa tras golear 4-0 a Japón en la final. De jóvenes ya demostraban ser los mejores y ahora de mayores, coronados como Campeones del Mundo absolutos, recogen los frutos de sus años de esfuerzo y trabajo. Sin embargo los de “La Rojita” que vienen por detrás, los Muniain, Thiago o Ander Herrera, empiezan a abrirse paso y reclamar su sitio y ayer se proclamaron campeones del Europeo sub’21 ante Suiza.

Viendo como juegan nuestros jugadores a tan temprana edad, y sobre todo, viendo sus éxitos y palmarés en las competiciones internacionales, no consigo entender por qué los clubes tanto de Primera como de Segunda no confían más en ellos. Tenemos ante nuestras narices a los cracks del futuro del fútbol mundial y sin embargo los grandes de nuestra liga se dan de bofetadas y tiran de chequera para fichar en Brasil o Italia. No digo que Neymar o Alexis Sánchez no sean buenos jugadores, simplemente digo que sin ir tan lejos ni pagar tanto, aquí también hay calidad. Si Real Madrid y Barcelona quieren invertir en futuro deberían mirar más a “La Rojita” y seguir a los Nsué o Javi Martínez, sin embargo parece que lo ojeadores si no cenan en Copacabana o toman mate y comen chuletones en Buenos Aires no justifican sus sueldos. Grave error.


Mata, Ander Herrera y Thiago, de izquierda a derecha.

Eso en cuanto a los grandes, porque aún es más inexplicable en el caso de los equipos modestos o los grandes venidos a menos, entiéndase Atlético de Madrid o Valencia. Parece ser que si no se ficha a precio de oro en ligas como la italiana o la francesa no se puede reforzar uno en condiciones. Debe ser que en España no hay ningún jugador como Salvio. ¿Quién? Exacto. Salvio, ese chico de 12 millones de euros que el Atlético acabó cediendo al Benfica antes de jugar siquiera 5 partidos. No son los únicos, parece que el Valencia necesita delanteros como Gameiro, que debe ser el próximo bota de oro pero que vale el doble de lo que cuesta Bojan que además de conocer nuestra Liga, ya ha demostrado su calidad en el Barcelona. Ya ni siquiera tener nombre extranjero ayuda a los nacionales a triunfar en casa. Además, si 15 de los 20 clubes de Primera piensa acogerse a la ley concursal, ¿cómo se explica que paguen millonadas por extranjeros en lugar de fijarse en estos chicos que encima no suponen desembolsos tan altos como los de los foráneos?. Inexplicable.

Los Campeones del Mundo sub'21 de Nigeria 99
Lo único bueno de todo esto es que la calidad al final siempre acaba imponiéndose y si los clubes de la Liga menosprecian a nuestros jóvenes, los equipos extranjeros siempre les recibirán con los brazos abiertos. Bojan ya ha hecho las maletas con destino Roma, camino que ya hizo Didac y que puede seguir pronto Thiago. Por su parte en Inglaterra City y Liverpool se rifan a Javi Martínez y el Manchester se ha llevado a De Gea. Pero que nadie se preocupe, cuando nuestras promesas se consagren en el Calcio o en la Premier tanto Madrid como Barcelona pagarán cientos de millones de euros para recuperarlos. Lo va a hacer el Barcelona con Cesc este año, y lo hizo el Madrid con Xabi Alonso cuando lo pudo fichar 4 años antes de la Real Sociedad. Spain is different.

jueves, 16 de junio de 2011

Rosell: el boixo nois 2.0 de la corbata de Nike


Laporta, el boixo nois de corbata

Hay gente que es tan miserable que lo único que sabe hacer en la vida es insultar y envidiar a los demás de manera que ni siquiera son capaces de disfrutar sus propios logros. Cuando esa gente además de dinero tiene el apoyo del sector nacionalista del gobierno catalán y parte de la prensa del odio, pues acaban siendo lo que todo el mundo puede ver. Sandro Rosell, cuya bocaza ya le traicionó al hablar de manitas este año, es de este tipo de despojos humanos que están en el mundo del fútbol y que por más traje de Armani y millones de euros que tengan no dejan de ser boixos nois con corbata.

Después de un año increíble en el que su equipo no solo ha conseguido alzarse con el máximo trofeo continental y eclipsar a un conjunto de leyenda como es el Real Madrid actual sino iniciar un reinado deportivo; el Barcelona no se merecía acabar la temporada sufriendo el desprestigio, falta de seny y saber ganar de este impresentable con su última y deleznable rueda de prensa. Pero es que tampoco podía esperarse nada más de talibanes como él, incapaces de disfrutar y ser felices con los grandes éxitos de su equipo. Sandro es de esa clase de obtusos seres a las que no les basta con ganar, ellos quieren destruir y humillar a sus rivales, se regodean haciendo daño y sacando lo peor de las personas. Esos son sus "grandes valores deportivos".

Ya sabíamos que además de rencoroso y de vender a su madre por un plato de lentejas era un pobre de espíritu sin ningún tipo de decoro. Lo demostró cuando en lugar de dar las gracias al anterior presidente por la gran gestión de la plantilla que hizo, ya que le dejó el mejor once de Europa y unos mimbres que ya quisieran otros, le regaló insultos, menosprecios, recaditos en la prensa y encima acabó siendo tan cobarde que no se atrevió ni a denunciarle ante la justicia por su gestión económica. Rosell además de traidor, pues en su época besaba los pies de Laporta, es un cobarde de categoría que pasó el marrón de denunciar a un ex presidente a los socios del Barcelona. Eso sí, el muy golfo aún no ha dejado ver sin censura la famosa “Due dilligence” a los socios, solo la parte que a él le interesa que vean.

Rosell y su jefe y amigo hasta que Nike los separó
Pero claro los éxitos deportivos, que son muchos y admirables, lo tapan todo y así esta versión 2.0 de un moderno boixo que es él aparece en los telediarios como una persona digna y respetable. Rosell, un tipo que se ha cargado las secciones no profesionales del club sin pedir opinión a los socios en un alarde de lo sinverguenza que puede llegar a ser, figura en la prensa catalanista como un héroe y un ser entrañable. Eso sí, es el presidente de la historia del Fútbol Club Barcelona que más demandas ha puesto a periodistas y más insultos y amenazas les dedica a diario. Típico de un boixo de despacho. Bien sabe que el miedo es un arma muy poderosa y que le conviene manejar a la prensa en su favor.

Que nadie espere que los medios de Madrid o de la China le dediquen una sola línea de desaprobación a la vomitiva rueda de prensa del odio y el rencor de este personaje. Bien por miedo, o bien por estar comprados, creo que pocos, muy pocos, se atreverán a llamar a Rosell por su nombre. Porque por mucha corbata y nudo Windsor que gaste y muchos billetes de 500 euros que tenga en su cartera de Nike no deja de ser un ultra radical, un boixo nois de los despachos. Es una pena que en un club tan grande como el Barcelona haya gente tan pobre tan pobre que lo único que tiene en esta vida son los insultos y amenazas que escupe todos los días y el patrocinio de una dictadura homófoba y antidemocrática como la Qatar que se esconde bajo una fundación supuestamente filantrópica. ¡Ah sí!, se me olvidada repetirlo, este año lo han ganado todo ¿Por qué presumir de eso si puedes insultar y amenazar, verdad Sandro?

miércoles, 25 de mayo de 2011

Valdano II y su reinado

Me gustaría ser Rey solo por saber con qué sobrenombre pasaría a la historia. Hay de todos los gustos y colores: con admiración (Alfonso X, el Sabio), con miedo (Pedro I, el Cruel), gloriosos (Catalina la Grande) con anhelo (Fernando VII, el Deseado), religiosos (Isabel, la Católica)… Hoy se va uno de las grandes figuras del Real Madrid, en su segunda etapa, y no sé la prensa pero yo ya he decido como pasará a la posteridad.

Valdano, cuando la prensa le quería
Por favor, que nadie quiera ver palabras oportunistas aquí. Sobra decir que Valdano es para el madridismo todo un símbolo y un ejemplo, no sólo de valores, sino de profesionalidad en todos los cargos que ha desempeñado. Cierto es que muchos hubiéramos preferido que nunca nos hubiera quitado las dos Ligas de Tenerife, pero no menos cierto es que esas heridas son muestras de su integridad profesional.

Como jugador  blanco la valía de Jorge queda fuera de toda duda. Para el club fue un lujo contar con él, pues no son tantos los campeones del mundo que han jugado en el Madrid. Como entrenador dio al Madrid la alegría de la Liga que curó la herida que él mismo abrió en Canarias. Además acabó con el Barcelona de Cruyff, al que devolvió la manita recibida un año antes en el Camp Nou. En su cargo de dirigente es donde quizás nunca encajó del todo y a pesar de ello, siempre supo representar al club y defender los intereses de la entidad. Si a ello sumamos que hasta ahora había mantenido su dignidad intacta, lo que en cargos de esa importancia no es fácil, creo que la valoración en su conjunto es muy positiva. Digo hasta ahora, y digo bien, porque Valdano igual que Florentino ha tenido dos etapas diferentes en el Madrid.

En la primera de ellas tuvo momentos gloriosos como La Novena y  también de sequía de títulos, como sus 3 últimos años, pero siempre supo dónde estaba su sitio y sobre todo qué necesitaba el club en cada momento. Tanto es así que cuando Florentino empezó a tener el “mal de la silla” que afecta a los poderosos y empezó a tomar decisiones fuera de lugar desoyendo sus consejos, tomó la sabia y muy recomendable decisión de hacer las maletas. Nadie quiere estar donde no le quieren, ¿verdad? De esa época su momento más admirable fue cuando, en una semifinal de Copa y ante el atraco arbitral que estaba sufriendo el Madrid, cosido a patadas y agresiones en Sevilla, bajó al descanso a pedir explicaciones al trío arbitral. Porque ante el abuso de Villar y sus secuaces federativos de Barcelona, ante todo, lo que había que hacer era defender al club y al madridismo. ¿Se dan cuenta? Ya entonces el villarato campaba a sus anchas. Hay cosas que no cambian nunca. De aquellos buenos años, uno de los responsables, fue Valdano I, el Justo.

Valdano junto al entrenador a quien no quiso defender

En su regreso, tanto él como Florentino llegaron en loor de multitudes, y bien podría haber pasado como Valdano II, el Deseado. El club lo necesitaba más que nunca después del periodo negro de Ramón Calderón I, el Pucherazos, pero Jorge ya no era el mismo. Los palos de los plumillas le habían cambiado. En su segunda aventura, quizás dolido por el anterior trato de la casta periodística , empezó a “compadrear” con los opinadores. Comenzó a realizar favores a los medios y a rondar amistades peligrosas. Tarde aprendió Valdano que si quieres tener amigos en la prensa, lo
 mejor es que le regales un perro al director de algún diario. Tenía que elegir entre defender al Madrid, y a Mourinho por poco que le gustase, o defenderse a sí mismo. Eligió, y eligió mal.

Acabó abducido, desorientado y siendo un hombre de paja al albur de la opinión de los micrófonos que siempre quieren controlar al Madrid y manejar al club desde fuera. Primero con las chorradas de que el Madrid no tiene valores, cuando si no los ven es porque su corazón está tan podrido que no darían ni un vaso de agua a un moribundo. Después, con la teoría del odio y de que el club es menos querido ahora. Claro, nunca apedrearon el autobús del Madrid ni se dedicaron horas de radio a que los contertulios insultaran al equipo y sus seguidores. ¡Incluso renegó del villarato! Él, que bajó en un descanso a buscar a un trencilla. Hasta Pedro tardó más en negar a Jesús antes de que cantara el gallo.

Al final sale mal y por la puerta de atrás, con el único consuelo de que su gran corazón y valía personal siempre le dejarán las puertas principales del Madrid abiertas. Ojalá se hubiera ido antes de que todo el mundo hubiera notado lo evindente; que sobraba porque no buscaba defender al club sino a él mismo ante las críticas de la prensa. Adios, Valdano II, el Innecesario. Ojalá Valdano III sea mejor para sus súbditos. ¡EL REY HA MUERTO, VIVA EL REY!