lunes, 4 de abril de 2011

Mourinho y los gestos de amor


Hay que ver las tonterías que hace uno por amor. En mi caso como tengo dos, pues me paso el día haciendo el gilipollas. Tranquilidad, me refiero a mi novia y mi equipo de fútbol, que con la cara que gasto, ya es mucho. El caso es que si viviéramos en Madrid pues igual el fin de semana nos íbamos a Segovia a comer cochinillo y ver el Acueducto, pero como somos angelinos y mi novia una conspiranoica de los ovnis, pues nos vamos a Nevada a ver la base aérea de Nellis, a la sazón Área 51 para los que creen en estas cosas. Pero vayamos por partes.

Sábado 9 de la mañana y ya estoy en el salón de casa tras meterme entre pecho y espalda un burrito de desayuno y medio litro de café. Tremendo gesto de amor hacia mi equipo, el Real Madrid, porque levantarme antes de las 10 un sábado es algo que no hacía desde mis tiempos universitarios, sin embargo pronto descubro que mi gesto no va a ser recompensado. Me explico.

Que a Mourinho le gusta la tortura infernal del doble pivote ese ya lo sabíamos, sólo así se explica que un tipo con tan poco fútbol como Motta triunfase con él. Que llevaba ya varias semanas amenazando con lo de salir a defender y hacer lo justito en Liga porque el señor Roures le ningunea con los horarios y Villar con sus esbirros los árbitros, también. Que además tenía 5 bajas en el equipo titular, entre ellas, los jugadores con más gol, era de todos conocido, pero lo que no sabíamos era que tenía ese puntito sádico y de maltratador con el corazoncito de los aficionados merengues.

Se podía pensar que dadas las bajas que sufría el Madrid el portugués le daría minutos a gente como Canales y Pedro León, que apenas han jugado este año, y que el seguidor blanco se muere por ver y que triunfen.  Además, tras el buen partido que se hizo en Santander con Granero jugando en rombo, todo apuntaba a que se podría desterrar el doble pivote, al menos en los partidos de casa. Esta concesión al buen juego además garantiza más gol y llegada, que es algo que todo aficionado agradece. Pero nada de nada, al enemigo ni agua y parece claro que entre la legión de enemigos de Mourinho están también los propios seguidores merengues. Al maltrato al aficionado que supone no hacer ninguna de estas dos concesiones anteriores, el portugués sumó ayer su lado más sádico al querer parecerse a Marlon Brando amargando la vida a su enamorada Stella como en “Un tranvía llamado deseo”. Esto último no ya por la alineación y el planteamiento inicial sino por los cambios que hizo, porque lo de quitar a Granero y acabar metiendo a Pepe es una de las mayores obscenidades deportivas de esta Liga.

Y cuidado que nadie se levante de la butaca, que con el portugués el espectáculo no termina con el pitido del árbitro sino cuando se apagan las luces de la sala de prensa. Todavía se atrevió a decir a los periodistas que todo había sido culpa de no disponer de jugadores creativos… Claro, porque Canales, Pedro León, Granero… son rotondas puestas por el Ayuntamiento.

Todas estas ofensas sólo son perdonables porque  los madridistas estamos ávidos de querer y ser queridos. Porque estamos enamorados de nuestro equipo y entregados a un amante, Mou, que aunque nos trata con crueldad, siempre promete recompensarnos con títulos y éxitos. No hay otra explicación, sólo así se entiende el tragarse tantas primeras partes insípidas y alineaciones cobardes.

Empecé el fin de semana haciendo el gilipollas por amor y lo terminé de la misma manera. Me levanté temprano por el Madrid, con la esperanza de ver algo de fútbol o algún canterano debutar y lo acabé el domingo llevando a mi novia a visitar la puñetera base de Nellis, que ya podían haberla puesto en la playa y no en el desierto. Al menos ella sí me quiere de verdad y no hay duda de que buscar luces en el cielo o hacerle fotos a un buzón de correos en mitad del desierto tiene sentido. Sólo por verla feliz hasta merece la pena aguantar que dos maromos enormes, a juego con sus ametralladoras, según ella los “hombres de negro”, me exijan que deje de hacer fotos a la valla que prohíbe el paso a las instalaciones militares. En fin señores, tonterías de enamorados. ¡Qué les voy a contar! Seguro que ustedes también tienen la suyas.

lunes, 14 de marzo de 2011

Sin doping no hay paraíso



Los jugadores de la NBA tienen una actitud altiva y parece que van perdonando la vida a todos los periodistas extranjeros cuando asisten a los Juegos Olímpicos. No me extraña. Hay que ser muy especial e imprescindible para que te dejen participar sin tener que pasar los correspondientes controles antidoping que sí pasan el resto de participantes. Personalmente me parece fantástico. Es más, ojalá siga siendo así ya que de otra manera no veríamos a esas estrellas luchar por medallas porque no acudirían a la cita y me privarían de uno de mis sueños; Ver como España se cuelga el oro en una final ante los “bad boys” que tanto gustan en América.

Alberto Contador, "apartando" a un aficionado
Cuento esta pequeña batallita a colación de que hace poco hemos sabido que sólo 4 jugadores de los más de 360 que juegan en Primera División pasan controles cada jornada. Hemos descubierto que esos controles son sólo de orina, no de sangre, y que además los laboratorios encargados de hacerlos no detectan EPO ni el 70% de las sustancias calificadas como dopantes por las agencias internacionales. Además, no se realizan controles los sábados, día en el que se disputan la mayoría de partidos, especialemente al principio de la temporada, porque: “ Resulta muy caro”. Esto último hay que comprenderlo, pues hablamos de un sector empresarial en el que tres de cada cuatro futbolistas no cobran su nómina regularmente y el gasto en estas chorradas debe ser muy austero.

Ya se han apresurado a decir algunos periodistas y políticos, que no son necesarios esos controles ya que la mayoría de nuestros futbolistas juegan competiciones europeas y allí sí, ¡bendita Europa, qué sería de España sin nuestros vecinos!, se pasan controles rigurosos, exhaustivos y que detectan todas las sustancias prohibidas. Menos mal que en Europa deben de tener el bolsillo lleno y la maquinita de hacer dinero estampando billetes todo el día porque no escatiman en gastos. Está bien este argumento de: “Como ya se encargan en Europa de hacer nuestro trabajo por qué vamos a hacerlo nosotros. Mejor que trabajen ellos”.

Para los que usan este razonamiento les recuerdo dos cosas y les lanzo una pregunta:

En primer lugar, desde hace tres años hemos vivido en España casos como los de Puerta, Jarque, Rubén de la Red o García de la Unión Deportiva Salamanca. Todos ellos jugadores que se desploman en el campo y que o bien acaban muertos o necesitan reanimación para evitar la tragedia. Cierto es que la muerte súbita es un hecho y que aún hoy en día no hay explicación médica. No menos cierto es también que en un colectivo que no llega a 900 trabajadores entre jugadores de Primera y Segunda el índice de muerte súbita y afecciones similares es estadísticamente el más alto de toda Europa y casi del mundo. Al punto de que casi es más peligroso ser futbolista en España que presidente de los Estados Unidos de America. ¿Es este un motivo para realizar más controles antidopajes, o al menos tener unos que sean serios? Probablemente.

En segundo lugar, es ya un secreto a voces los vínculos de nuestro fútbol con ciertos médicos y gurús de la nutrición deportiva que han estado relacionados y están siendo juzgados en casos de dopaje como el célebre Eufemiano Fuentes que ahora es médico del Universidad de Las Palmas. ¿Debería preocuparnos este tipo de individuos y su relación con los clubes? Quizás, aunque sólo fuera para que estas cosas no salieran publicadas en el diario francés L’Equipe y en el New York Times no calificaran a España de “Paraíso del dopaje y los tramposos” día sí, día también.

Ahora que el Real Madrid parece ser que va a pedir formalmente que se realicen controles antidopajes serios, parece que a algunos les ha entrado urticaria y no se entiende bien el motivo. Nuestro fútbol no tiene nada que ocultar, ¿o sí?. Nos encontramos ante la disyuntiva de tener que elegir entre si queremos que prime el deporte y sus valores o el que nos valga sólo con el espectáculo y nos dé lo mismo el qué dirán en el mundo. ¿Queremos ser limpios y hacer controles antidopaje serios para acabar con el sambenito de que somos el paraíso de los tramposos, o nos da lo mismo y nos basta con ganar como a los jugadores de la NBA en los Juegos Olímpicos?

Sea cual sea el rumbo que elija el balompié y haya o no dopaje en el fútbol una cosa es segura: No habrá pérdida de aficionados. Si algo es cierto y en algo no se equivocan las encuestas y estudios, es en que es más fácil cambiar de novia que dejar de seguir a tu equipo. Pocos sentimientos se llevan tan grabados a fuego en el corazón de un hincha como el del amor a unos colores y ni siquiera la lacra del doping podría acabar con eso, porque como decía aquel sabío: "El fútbol es algo mucho más importante".

jueves, 10 de marzo de 2011

Muertos que gozan de buena salud

¡Pero si estaba muerto! ¡Pero si nunca hace nada! ¡Hay que quitarlo del campo! ¿Pero dónde están los que meten los goles?  ¡Pero cómo juega este tío! ¡Pero si es un viejo! ¡Pero si se había retirado!...  No tengo por costumbre criticar a los muertos. Mi buena educación me impide hablar de quienes no pueden defenderse así que antes de seguir, permítanme aclarar que de quien les hablo no estaba muerto sino que estaba jugando en un modesto pero orgulloso equipo minero de la Renania alemana. 

El Gran Capitán mandando callar al Camp Nou
Señoras y señores, con ustedes el delantero menos dotado del fútbol moderno, el español que nunca ganó una Eurocopa ni un Mundial, el hombre al que jamás le dieron el Balón de Oro, el chico que murió a los 27 años lapidado por la prensa catalanista y que a los 32 se fue a Alemania a tener un retiro dorado: DON RAÚL GONZÁLEZ BLANCO.

A estas alturas de la película creo que ponerme a enumerar todos los logros del Gran Capitán está de más, no ya por sabido sino por innecesario, ya que un jugador con una carrera de más de 17 años jugando a primer nivel europeo no creo que necesite abogados defensores ni plumillas aduladores. Sin embargo es de justicia hacerle un pequeño homenaje, a ser posible en vida como deben hacerse estas cosas, a un jugador que allá donde ha estado siempre ha sabido ganarse la admiración de los que le rodean. No me refiero a lo deportivo, ni a sus goles, ni a sus pichichis, ni a ser el máximo goleador de la historia de la Champion’s,  me refiero a algo tan poco valorado en nuestro país como su entrega, su espíritu de sacrificio, su voluntad ganadora y afán de superación, su respeto por la historia y por el rival y su disciplina en el campo, siempre sincera y honesta. Porque conseguir títulos en el fútbol, aún siendo difícil, no es algo excepcional. Buenos y malos futbolistas pueden presumir de su envidiable palmarés, pero pocos, muy pocos jugadores pueden alardear de haber conseguido ser admirados en el campo e idolatrados fuera de él.


Un natural de Raul, genio y figura.
Algunos han descubierto tras la reciente eliminación del Valencia en Copa de Europa, con gol del sempiterno delantero madrileño, que el Raulismo, (sí, han leído ustedes bien, he escrito Raulismo), es una religión al alza no sólo en España sino también en Alemania. La prueba es que pocas veces la eliminación de un equipo nacional había sacado a las calles a tanta gente para celebrar el fracaso del equipo de "casa". Cierto que en el equipo alemán jugaban tres españoles, cierto que la colonia de turistas germanos es legión en España, cierto que es tradición alegrarse de las tragedias del vecino en nuestra piel de toro, pero tanta euforia sólo es entendible por la admiración, casi religiosa, por Raúl y la fe ciega en que alguien como él se merece que le pasen cosas buenas. Tal es así, que ya hay muchos de los confesos practicantes de esta nueva fe que admiten públicamente que quieren que el Real Madrid y el Schalke se enfrenten en cuartos de final de manera que Don Raúl tenga la oportunidad de volver a la que fue su casa durante 16 años y pelear por el pase a la semifinal. Nadie, ni los más radicales periodistas catalanes y sus terroristas de la opinión fanática, dudan de que el 7 sería recibido con un Bernabéu puesto en pie en el que 85.000 personas se dejarían las manos a aplaudir hasta que les dieran calambres en los brazos. Más aún, una hipotética elminación blanca, no sólo sería perdonada instantáneamente sino que incluso hay seguidores merengues, Raulistas practicantes, que lo celebrarían en Cibeles, diosa de la vida y de la muerte y capitalina fuente reservada para los triunfos madridistas.

¿Nos hemos vuelto todos locos a tenor de los acontecimientos? En absoluto. La aparición del Raulismo no es más que el reflejo de una sociedad hastiada de falsos mitos, de salvadores de medio pelo, de políticos mentirosos y de periodistas demagogos y fanáticos que para crear héroes tienen que hacerlo sobre los cadáveres de quienes critican. Raúl, al que la prensa española ha convertido en mártir aunque no esté muerto, al que los radicales barcelonistas han insultado y menospreciado sin tregua, se ha convertido ahora en motivo de culto para muchos. ¡Porque maldita sea! Ya era hora de que a la gente buena de este mundo le pasen cosas buenas, porque ser honesto y honrado en el trabajo debe tener su premio y no sólo el peaje de la crítica y el desprestigio.

Raúl ya era parte de la gloriosa historia del Real Madrid y de España. Lo grandioso de su figura pública y sus valores no parece tener límites y si el propio Florentino Pérez le señalaba como próximo Presidente de la Casa Blanca del fútbol es que aún queda Raúl para rato. Además, si el destino le obligase a volver a casa, con una camiseta teñida de azul, a jugar contra el equipo que lleva en la sangre, entonces sí que habría muerto de verdad, como muchos clamaban. Si eso ocurre, y Dios y la fortuna así lo quieran, habrá muerto el hombre para haber nacido el mito.

viernes, 4 de marzo de 2011

Patente de corso e insulto


¿Saben ustedes por qué Bill Gates es “yankee” y no español? Sencillo. Porque si Gates fuera español jamás hubiera montado Microsoft en el garaje de su casa. Gallardón se lo hubiera cerrado por no tener permiso del Ayuntamiento, Zapatero le hubiera expedientado por no tener la licencia del Ministerio de Industria y el diario El País le hubiera acusado de ser un especulador informático sin escrúpulos. Así somos, y así es la España que nos ha tocado vivir y claro está que esta forma de ser puede trasladarse también a nuestro fútbol, política y sobre todo a nuestra prensa. 
Bill Gates, con el Boixo Nois de nike y Pep Guardiola

Que el presidente de una Diputación se dedique al insulto público del entrenador del Real Madrid, que como todos sabemos es la principal preocupación de los españoles, lo dice todo. ¿El Paro? ¡Qué coño el paro!, eso son mentiras de las encuestas que siempre se equivocan, a España lo que le importa es que Piqué le haga un hijo a Shakira. No se equivoquen, el fútbol es lo de menos también. A la prensa jamás le importó el balompié, los valores del deporte o la ilusión de los espectadores. Ellos van a lo suyo que es conseguir audiencia en tiempos de crisis, lo demás son daños colaterales.

Esta es la prensa que tenemos, la que nos merecemos por no haberles corrido a gorrazos antes y haberles dado la patente de corso e insulto, que es a lo que se dedican, sin exigirles nada a cambio. Y que a nadie se le ocurra defenderse porque se le tachará de conspiranoico.  Ésta es la misma prensa que critica a Mou por ser resultadista y querer ganar siempre,  aunque sea sin buen juego, pero alaba a un tipo como Pellegrini que dice que tira los partidos y sale a perder en el campo más prestigioso de España porque esa no es su Liga. Claro, está como para elegir, porque su equipo no está en descenso a falta de 12 partidos ni se ha gastado 15 millones de euros en fichajes en el mercado de invierno. Menos mal que no hace puentes el ingeniero, no vaya a ser que lo suyo sea hacer carreteras y haya que lamentar víctimas mortales. Seamos sinceros, el único mérito de Pellegrini en nuestro país es el de ser un tipo servil que jamás se rebeló contra los chicos de los medios aunque tuviera motivos para quejarse. Ni siquiera cuando fue objeto de una encarnizada campaña medíática contra él desde el periódico Marca cuando entrenaba a los blancos. Tarde aprendió el chileno que en la Villa y Corte de Madrid debe llevarse sombrero de ala ancha para ocultar el rostro y capa larga para cubrir los costados de las puñaladas traperas. Y que nadie crea que este individuo y esta actitud de regalar partidos son casos excepcionales. No señor, pues ahí tienen ustedes a Preciado, técnico del Sporting, y su encuentro contra el Barcelona de la primera vuelta, porque si al Madrid le regalan partidos y va segundo en la tabla, qué no le regalarán al Barcelona, líder con autoridad y excelso juego.

Portada ética periodísta de prensa catalana
Esta fauna y flora de mediocres que sin ninguna vergüenza salen derrotados al campo y explican en sala de prensa que reservan jugadores, algo que en Inglaterra se multa con centenares de miles de euros, es lo habitual en nuestra Liga, dónde falta gente como Joaquín Caparrós o Mourinho y sobran pusilánimes como Pellegrini. De toda esta infamia y atentado contra los valores deportivos más elementales tiene mucha culpa la prensa, que en lugar de criticar a gente como el ingeniero chileno sigue empeñada en el insulto gratuito a Mourinho o en buscar noches locas a centrales blaugranas a ritmo de caderas colombianas. Los periodistas ya decidieron que Mou es el culpable de todos los males y no se van a bajar de la burra hasta que lo echen de España o alguien lo mate. ¿Saben la última? En  La Coruña un pirado intentó agredir a Mou con un cuchillo e hirió a un miembro de la expedición madridista. ¿Entonará el mea culpa la prensa por generar odio constantemente y fomentar los peores instintos de la raza humana? Lo dudo.  Los medios catalanes usarán su patente de corso e insulto para agraviar al portugués y crear en la sociedad la idea de que hay que odiar a este personaje público  porque se lo merece y algo habrá hecho, idea que calará como lo hacen los prejuicios y peores instintos como el racismo o la violencia, que a fuerza de ser repetidos se convierten en una realidad palpable. En este país ya no nos sorprende nada y no faltarán los débiles morales que justificarán el intento de asesinato: “Porque Mou es muy polémico y se lo ha buscado con sus declaraciones”. Ya hay quien dice que no fue un intento de agresión. No claro, fue una ofrenda floral con vizcaínas afiladas no te digo.

Por mi parte la reflexión es clara: Antes le digo a mi suegra que estuve cinco años en la cárcel a que estudié periodismo. Lo primero es mucho menos embarazoso y requiere menos explicaciones. Además no quiero que nadie me acuse de ser cómplice de una sociedad en la que hay días en los que te dan ganas de desear no pertenecer a la raza humana.  Por periodismo como el de Ana Rosa Quintana o el semillero de odio del diario Sport me pregunto, no ya si estudiamos la misma carrera, sino si esos periodistas y yo pertenecemos a la misma especie evolutiva.

jueves, 17 de febrero de 2011

Guardiola, las mujeres y la vida por Mario Benedetti


Estoy que no soy capaz de entrar por las puertas del ataque de cuernos que tengo tras el partido del Barça de Pep contra los jovenzuelos del Arsenal. Es difícil explicar como me siento y por eso me permito contar una anécdota de alguien que sin duda escribe mejor que yo.

Lo cuenta Mario Benedetti: "Una vez me pasó algo genial. Estaba con Juan Gelman  haciendo un reportaje en una radio. Había chicas y muchachos entre el público. Juan leyó unos versos, luego yo leí un poema de amor. Cuando terminó la grabación, una chica que estaba allí se me acercó y me dijo: "¿Ese poema es suyo?", le dije: "Sí". Entonces ella me dijo: "¡Hijo de puta!". Pálido del susto e intentando parecer digno le respondí: "Mire, yo sé que no es mi mejor poema, pero soy una buena persona".  La chica, con profunda indignación me miró y me soltó un: "No, no lo digo por usted, estoy hablando de un novio que tuve, que me dijo que los había escrito él".

Después de ver los cambios de Guardiola y el partido que hizo el Barcelona, yo me siento igual de indignado que la chica a la que su novio engañó con la autoría de los versos. Resulta que toda la vida oyendo hablar del maravilloso estilo “ Barça”, de que el equipo blaugrana es “más que un club”; después de creer a Cruyff cuando repite hasta la saciedad que el club catalán es el único equipo en el que lo importante no es ganar, sino ser fiel a un estilo; después de oir al todopoderoso Josep Guardiola eso de “Nosotros amamos el balón, jamás renunciaremos a él”; bueno pues después de todo eso y con el Barça ganando 0-1 en Londres a una pandilla de descarados jovenzuelos ingleses… pues llega Pep y perpetra la traición perfecta.

Jamás le perdonaré el cambio del genial delantero, Villa,  por el del bregador centrocampista, Keyta. Con todo a favor, con el balón en los pies y la eliminatoria encarrilada, Don Pep Guardiola I el filósofo,  quitó a un atacante para especular con el marcador… Lo siento, no tiene excusa ni perdón. Hubiera tenido coartada si hubiera sido para controlar la posesión, pero el Barça ya la tenía en ese momento, y hubiera tenido perdón si la puñalada hubiera sido por la espalda, con el equipo perdiendo, pero los blaugranas iban por delante en el electrónico con lo que el cambio sólo puede describirse como una puñalada al corazón mirando a los ojos del aficionado mientras se musita un: “Os quiero, pero más quiero a este marcador de 0-1”.

No quiero llamar hijo de las cuatro letras a un hombre que lo ha ganado todo, al que he querido tanto y que sabe lucir el traje de Hugo Boss en el banquillo cual modelo de pasarela, aunque con ganas me quedo. No voy a pagar mi decepción con un hombre cuyo pecado es tan vulgar como el de, a la hora de la verdad,  y como cualquier hijo de vecino, haber pensado en el marcador y el resultado antes que en su estilo de juego, traicionando así su  cacareada filosofía.

En cualquier caso, por una vez el fútbol fue justo y el mentiroso entrenador catalán recibió su merecido: Histórica remontada 2-1 de los desvergonzados ingleses y lección magistral de lealtad a su suicida forma de juego. Un estilo, el del Arsenal, que por descarado y atrevido probablemente les haga perder la eliminatoria en el partido de vuelta. Al menos ellos sí han demostrado que lo harán fieles a su estilo. Perderán, pero lo harán con las botas puestas. Guardiola ya terminó con el trasero al aire y ahora las mentiras del juego de ataque, el estilo, el tiqui taca y bla, bla, bla… que se las cuente a otra. Desde hoy yo soy una de sus novias despechadas.

viernes, 28 de enero de 2011

Gran jefe "Cafetera loca" es del Sevilla


Aún estoy que no salgo de mi asombro. No todos los días se conoce al hijo de un gran jefe indio seguidor de los Steelers de Pittsburgh y del Sevilla de Del Nido. Cosas de la globalización dirán algunos, yo que soy un romático quiero creer que el fútbol todo lo puede, hasta juntar en un sport bar de Los Angeles al hijo de un albañil español y a un indio Yurok para ver un partido de Copa del Rey entre Sevilla y Madrid.

Cafetera loca, que así llamamos a nuestro amigo nativo americano cariñosamente, es una de las mejores personas que conozco. No falta nunca una de sus bromas cada vez que me ve, y en su terrible español me suelta un: “Barcelona jugar fútbol. Madrid gracias sólo cinco”. Lo peor es que no le falta razón al  jodío. Su peculiar forma de hablar castellano era la culpable, al menos eso suponía yo, de su original mote. No sospechaba que de verdad fuera nativo americano, como es polítcamente correcto decir. Dado que soy el único en todo el local, aparte de las camareras, y dado que él es el dueño; Cafetera loca hace una excepción y nos sirve a ambos unas cervezas olvidándose de que tiene por costumbre no servir alcohol antes de las 12 del mediodía, y entre una cosa y otra acabamos hablando de nuestras vidas y familia. Así es como me confiesa sus raíces indias para terminar hablando de lo que realmente nos gusta a los dos: El fútbol. Paso de llamarlo soccer.

En la tele la ESPN muestra a la afición del Sevilla cantando el himno y confieso que me emociono. Olvidándome de que soy madridista y sintiéndome orgulloso de ser español me pongo de pie y me lanzo a cantar yo también. Cafetera loca me mira sorprendido y comprendo que empieza a arrepentirse de servir alcohol a deshoras. Sin embargo, al rato me pregunta si es un himno como el del Liverpool a lo que respondo que sí, y de esa manera me comenta que él es seguidor del Arsenal pero que le gusta ver que la gente canta y se lo pasa bien, aunque no entienda lo que dicen. Acaba de decidir que desde hoy piensa hacerse fan del Sevilla porque le ha impresionado como la gente vive los partidos. Entre bromas se sincera y me exlica que también lo ha decidido porque lo de pintarse la cara y cantar también es muy de tradición india. ¡Qué coño!, ¿hay motivos mejores que esos para hacerse de un equipo?.

Entre cervezas, vamos viendo como Benzemá pasa de ser gato a ser tigre y adelanta al Madrid con un golazo. Poco a poco los ánimos sobre el césped se va calentando hasta llegar al gol fantasma de Luis Fabiano. Yo, claro, celebro el no gol como si me fuera la vida en ello ante la mirada de todos los trabajadores del local que ni saben ni entiende a qué tanto alboroto. A Cafetera loca le da la risa y dice que está convencido de que es gol y saca a relucir el robo que le hicieron a Inglaterra en el mundial y que no entiende cómo no hay un replay en el fútbol para que el árbitro decida. Hoy más que nunca, me niego a repeticiones en el fútbol por razones obvias. Ya en el descanso nos pedimos otras cervecitas y le cuento que Mourinho ahora no da ruedas de prensa para no calentar los partidos. Él, que conoce a Mou como buen seguidor de la Premier, no sale de su asombro porque si algo es el portugués es provocador y polémico. Además, aprovecho para contarle las genialidades de Del Nido y sus bravuconadas de anuncios y subidas de sueldo y que en España ya vamos servidos de prepotentes, tontos, y echaos “pa’lante” como para que Mourinho se sume a la fiesta. Y he aquí, que Cafetera se marca una pequeña leyenda Cherokee, aunque el confiesa que él es un indio Yurok, a colación de todo esto de los insultos y salidas de tono antes de los partidos  para explicarme que no le gustan esas cosas de menospreciar a los rivales. La comparto con todos:
Cuenta Cafetera loca que el hombre espíritu de la tribu reunió a todos los niños alrededor del fuego y les dijo: “Tengo dos lobos dentro de mí luchando uno contra el otro en una larga batalla. El primero es el lobo de la amistad, del honor y del respeto a los mayores. El segundo es el lobo del miedo, la venganza y del odio”. Después de un rato en silencio, uno de los niños le pregunta: “¿Qué lobo ganará la batalla?", a lo que el hombre espítitu responde: ganará el lobo al que yo alimente.

Cafetera me explica que debe ser que Mourinho se ha hecho viejo porque el que él conocía de Inglaterra jamás hubiera renunciado a entrar en polémicas, aunque por lo que cuento de cómo se las gastan otros presidentes como Del Nido en España, a lo mejor es que ahora le ha dado miedo entrar en disputas ante tales enemigos. Personalmente, dudo que sea esa la razón. Entre tanto van pasando los minutos y el marcador no se mueve en el Pizjuán aunque ocasiones no faltan y desde luego entradas feas y fuertes tampoco. Al final y para mi alivio termina el partido sin que haya más goles. La verdad es que ha sido un rato muy entretenido, también por la compañía. Cafetera me pregunta cuándo vuelve a jugar su nuevo equipo español y el mío. A ver si puedo escaquearme del curro también ese día.

Ya me despedía para volver a la oficina cuando en la ESPN ofrecen imágenes de Casillas por los suelos y botellas volando. De verdad que no pude sentir más pena. No sólo por Casillas, que a fin de cuentas no merece ese trato y que es capitán de la selección española de todos, sino por la imagen que de España se ve en Estados Unidos. Cafetera loca tiene la vista clavada en las imágenes y como español, siento vergüenza ajena de mis compatriotas y no puedo más que musitar unas pésimas excusas llenas de tópicos ante mi amigo extranjero. Son sólo dos o tres idiotas, esto no es lo habitual (No es cierto, todos los años pasa lo mismo en algún partido). La ESPN muestra a los recogepelotas escondiendo el arma del delito mientras Casillas está tendido en el césped sin que nadie se preocupe por él. Mi amigo y nuevo seguidor del Sevilla nota mi incomodidad por lo ocurrido e intenta ahorrarme el sonrojo de dar explicaciones que por otra parte, a mí no me corresponde dar, y con su habitual buen humor y pésimo español me responde con un: “Tú recordar. No alimentar lobo equivocado sino pasar así”, mientras señala la televisión.

Cuánta sabiduría encierran sus palabras pienso, y qué pocos motivos de orgullo hay últimamente para sentirse español: Paro, corrupción, políticos papanatas... ¡Dios, ojalá pudiera ver el Mundial de Balonmano en la ESPN!. ¡Ojalá hubiera Mundial de Fútbol este verano otra vez!.

domingo, 16 de enero de 2011

El Nobel y el Silbato de Oro

¿Qué te pasa cari? ¿No quieres ver la entrega de los Globos de Oro conmigo? Me pregunta mi novia mientras saca las palomitas del microondas y me hace hueco en el sofá del salón delante de la tele. Claro que sí cielo… Pero lo que ahora querría es colgar del palo de la bandera al tal Pérez Lasa, empleado comercial de lunes a viernes y ladrón arbitral los fines de semana. Por supuesto esto ultimo sólo lo pienso para mis adentros, si lo dijera en alto mi novia tampoco lo entendería. La verdad es que tampoco me apetece mucho ver los Globos de Oro pero cualquiera le dice, con el carácter que gasta, que preferiría estar escuchando "Tiempo de juego" o viendo a Kobe y Pau en la tele. Cariño si estás leyendo esto perdóname, ya sabes que te quiero.

En la televisión van desfilando por la alfombra roja todas las actrices, actores, productores y famosotes de Hollywood y a mí poco a poco se me va la cabeza al fútbol que para algo es domingo. ¡Menuda semana!. Primero los señores de France Football y capitanes de selección nos guindan el balón de oro que debía recaer en un español y se lo dan a Messi;  que sí que es muy bueno y qué majo y qué bien regatea y es de la cantera del Barça y, y, y, y… !Y menuda cara de gilipollas que se nos ha quedado a todos!; Después del robo francés, llega el atraco por la espalda a mi equipo en Almería. Señor danos paciencia, porque como nos des fuerza…  Esto me hace pensar sobre esta moda de los premios individuales.¿Saben por qué la UEFA no tiene un premio llamado el Silbato de Oro o algo parecido? No es porque al creador de dicho organismo futbolístico su mujer le pusiera los cuernos con un miembro del colectivo arbitral y quisiera dejarles sin reconocimiento público, ni mucho menos. Ese tipo de cosas solo le pasaban a Alfred Nobel con los matemáticos, por eso no hay  premio Nobel en esa categoría. En fútbol no hay dicho premio, no porque la UEFA no quiera, sino por la sencilla razón de que carecería de sentido alguno.No sean mal pensados, no estoy sugiriendo que los árbitros sean tan malos que no merezcan un premio o reconocimiento a su labor. Simplemente digo que no tendría sentido porque más que reconocer su labor sería un estigma en su carrera, ya que por bueno que sea un trencilla, al final son humanos y siempre la fastidian en algún partido y claro, los perjudicados como que no olvidan fácilmente y podría levantar suspicacias. Bueno, salvo en España, dónde si eres muy malo te dan la final de la Copa del Rey, pero ya se sabe que "Spain is different". Además, si a un colegiado le dieran un premio y fuera honesto, que no dudo que los haya, tendría que dedicar su breve discurso público no a agradecérselo a nadie sino a pedir perdón a todos los que en su trayectoria ha perjudicado, desde entrenadores cesados a clubes descendidos y como que no es plan oiga. Los perjudicados vale que sean cornudos pero encima apaleados ya es mucho ¿no?.

Dicen que los fallos arbitrales son la salsa del fútbol, que sin la polémica este deporte no sería lo que es, que a final de temporada los errores arbitrales se reparten, que unas veces te dan y otras te quitan y que los equipos grandes no deberían quejarse porque siempre son los más beneficiados y bla, bla, bla topicazo viene topicazo va… Lo único cierto es que nunca conocí a nadie al que los árbitros le quitasen algo y no acabara por quejarse o levantar la voz. En absoluto critico esta actitud, todo lo contrario. Me parece lógica y humana. Eso de perdonar setenta veces siete que dice la Biblia está muy bien si eres Jesucristo pero el fútbol es un deporte de hombres y lo de poner la otra mejilla está muy bien cuando la cara que parten es la del otro y no la tuya propia, por eso perdonen mis lastimeras líneas de hoy.

Que Pérez Lasa no da la talla para pitar en Primera no es algo que diga yo en un momento de cabreo, que también, sino que es algo que saben todos los que le han sufrido. En su larga carrera profesional ha dejado un reguero de víctimas y cadáveres por el camino. No faltarán los que digan que es un árbitro con mucha personalidad  y que solo así se entiende que fuera tan valiente de no señalarle tres penaltis ayer al Real Madrid. Bien, para todos ellos simplemente recordarles que este tipo fue el mismo calzonazos que expulsó a CR7 por un codazo en la nariz a Mtiliga y luego no tuvo valor de reflejarlo como agresión en el acta. Tan valiente es este tipo que, cabreado porque el comité de competición le retiró la roja que le mostró al entonces atlético Luccin por insultarle, se tomó la justicia por su mano con otro jugador de Osasuna, Camuñas,  falseando un acta para que le cayeran dos partidos por decirle: ¡Pero qué chulo eres!. Todo un valiente el tal Pérez Lasa. Mejor no cruzarse con él por si acaso.

A pesar de todo, los errores arbitrales de este señor deben perdonarse, aunque cueste, ya que los árbitros no son máquinas. Lo que no es menos cierto es que si los errores son perdonables, la maldad es injustificable, y Pérez Lasa sabe mucho de esto último. Como aficionado no me da miedo que fallen los árbitros o que se equivoquen. Sería una estupidez tenerle miedo a eso porque siempre va a haber un momento en el que duden y metan la pata y pretender que no sea así es como pedirle a Dios que te muestre una señal de que está ahí arriba escuchándote haciendo un ingreso en tu cuenta del banco como pedía Woody Allen. Lo que me da miedo de verdad es que como humanos que son, acaben haciendo maldades y perjudicando a aquellos por lo que no tienen simpatía como sospecho que les pasa a algunos colegiados de Primera en nuestro país.

¿Y tú que dirías si te dieran un Globo de Oro? Me pregunta mi novia mientras Steve Buscemi sale a recoger el suyo en la televisión. Por cierto, al doctor House, que optaba a ese mismo premio se le ha quedado una cara igualita a la  que tenía nuestro Iniesta el otro día. ¿Yo?, Pfff pues no sé, tendría que pensarlo… La verdad es que en estos momentos sólo sé lo que le diría a Perez Lasa si fuera jugador del Madrid y me guindara tres penaltis. Le diría lo mismo que dice Clint Eastwood en “El principiante”.  Tranquilos, son sólo dos partidos de sanción y  no hay visos de que pueda cumplir la amenaza realmente.